San Carlos es una antigua población ubicada
en los Valles Calchaquíes, Provincia de Salta, en el norte de
la República Argentina.
En el sereno marco de majestuosos paisajes San Carlos conserva
intacto a través del paso del tiempo su aspecto arquitectónico.
Por sus angostas calles podemos encontrar casas de gruesos muros
de adobe y paja que transportan a tiempos remotos.
Se trata de un pueblo histórico de viviendas coloniales, veredas
altas y fachadas con puertas y marcos de macizo algarrobo.
San Carlos se brinda generosa a todos quienes la visitan y eligen
para habitarla, ofreciendo su geografía de belleza excepcional
para descubrir y disfrutar lugares únicos, y para vivir momentos
inolvidables. Historia, religión y leyendas conforman el panorama
de esta tierra de paisajes cargados de folklore y resplandeciente
sol.
San Carlos es un pueblo marcado por una turbulenta historia preincaica
y colonial. Fue fundado en más de una oportunidad, allí sucumbieron
cuatro ciudades fundadas por los españoles. En 1551, con el nombre
de El Barco II por Juan Núñez del Prado; en 1.559 Juan Pérez de
Zurita funda la ciudad de Córdoba del Calchaquí; en 1.577 Gonzalo
de Abreu y Figueroa la llama San Clemente de la Nueva Sevilla;
y en 1630 Nuestra Señora de Guadalupe por Felipe de Albornoz,
fundaciones que fueron desapareciendo de manera sucesiva y destruidas
por la defensa de las naciones originarias de estas tierras. Después
del año 1630 los jesuitas establecen en ese paraje una Misión,
bajo el nombre de San Carlos de Borromeo, la que dio origen al
pintoresco pueblo actual.
En la época de la independencia Argentina, San Carlos era la más
importante población vallista, de marcada tendencia peninsular
y se constituye en el centro de la reacción española dirigida
por el Coronel Aramburu. En 1.813, los oficiales de Tristán saquearon
el pueblo y destruyeron todo, para que no cayera en poder de las
fuerzas patriotas que después de la Batalla de Tucumán avanzaban
hacia Salta.
Su economía se basa en la vid, alfalfa, frutales, nogales, hortalizas,
en hiervas aromáticas como el orégano, pimentón, anís y comino.
En la cría de animales ovinos, caprinos y mulares. Los jesuitas
a su llegada fueron los primeros en cultivar los viñedos y frutales.
San Carlos es tierra de excelentes artesanos que ofrecen tapices,
trabajos en cuero y cerámica, un atractivo más que se suma a su
particular gastronomía y a sus excelentes vinos.
En San Carlos podemos disfrutar de diferentes paseos y excursiones,
visitando lugares como la Cascada de Celia, una caída de agua
artificial en el Canal de los Sauces y rodeada de álamos, situada
a 3 km. en dirección norte. Peñas Blancas, a 5 km., donde existía
un cementerio indígena. San Lucas, caserío donde abundan higos
y nueces, a 12 Km. en dirección oeste, y el Río Calchaquí, lugar
donde los aficionados a la pesca pueden disfrutar de excelentes
jornadas y en un entorno único de tranquilidad y belleza.
Todo el año San Carlos ofrece atractivas festividades y ferias
para participar de ellas. La fiesta del barro Calchaquí en Enero,
el festival artesanal de los Valles, el carnaval vallisto. En
Semana Santa el Vía Crucis viviente con procesión de antorchas
y ermitas, el festival del Sol, el carnaval de invierno en Julio
y sus concursos de comida regional son eventos de los que podemos
disfrutar en San Carlos durante todo el año y que merecen ser
destacados.
Su Fiesta Patronal es en Noviembre, fecha en que sus pobladores
llevan en andas por las calles a su Santo Patrono, San Carlos
de Borromeo. Durante dichas fiestas Patronales el principal atractivo
es el descenso entre los cerros de numerosos misachicos (grupo
reducido de lugareños que peregrinan con sus santos patrones y
tocando música autóctona muy alegre en honor a ellos).
De su arquitectura podemos destacar la iglesia de San Carlos de
Borromeo (Monumento Histórico Nacional desde l941). En el año
1719, el Maestre de Campo Fernando de Lisperguer y Aguirre hizo
levantar una capilla en su hacienda de San Carlos. La construcción
de la iglesia actual comenzó en 1801, y fue consagrada en 1854.
Conserva imágenes de bulto traídas del Alto Perú desde el siglo
XVII y también de pasta provenientes de Europa. Se trata de la
iglesia de mayor tamaño en los Valles Calchaquíes y una muestra
de la importancia que tuvo en su momento la región (San Carlos
llegó a disputar a la ciudad de Salta el honor de ser capital
de la provincia). Cabe destacar también su Cabildo Municipal y
el Museo, cuya casona data del siglo XVIII.
En sus alrededores y para visitar se destacan el Paraje San Lucas,
en donde encontramos pinturas rupestres y petroglifos; el Molino
de Piedra en la Finca Buena Vista, único en pleno funcionamiento
con el sistema milenario; el Río Calchaquí, donde los aficionados
a la pesca pueden capturar bagres; y el Dique La Dársena donde
se practica la pesca del Pejerrey y en época de verano deportes
náuticos como el kayak. También puede visitarse las ruinas del
primer Templo Cristiano enclavado en los cerros de Piedra Pintada,
y las bodegas tradicionales de vino patero.
San Carlos ofrece costumbres e historia, la calidez y cordialidad
de su gente y la seguridad de su vida tranquila. Su cultura y
sus paisajes de belleza única llenos de magia y belleza invitan
a descubrir esta tierra, y para recorrerla en cualquier momento
del año.
San Carlos. Salta, Argentina
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Información de San Carlos. Salta, Argentina.
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Ubicación:
Valles Calchaquíes. Salta, Argentina.
Altura:
1.710 m.s.n.m.
Latitud:
25° 54′ 24″ S | -25.906667°
Longitud:
65° 57′ 0″ O | -65.95°
Ruta:
Nacional Nº 40
Distancias:
212 km. desde Salta, por Cafayate.
298 km. desde Salta, por Cachi. _20
km. desde Cafayate. Clima:
Seco y árido. Amplitud térmica. Días soleados. |
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